La Foto de la semana 09-12-2012: "Tres eran tres..."

Edurne Iza, Tres eran tres...

Tres eran tres las hijas de Elena; tres las hijas del Rey; Los Reyes Magos de Oriente; los cerditos; los monos sabios; tres eran los ángeles de Charlie; los mosqueteros; tres son los puntos de apoyo necesarios para mantener un objeto en equilibrio; tres puntos no alineados son suficientes para determinar un plano y una circunferencia; un número natural es divisible entre tres, si la suma de sus dígitos es divisible entre tres; no podemos olvidar la regla de tres; las medallas olímpicas; los premios de la lotería; a la tercera va la vencida; WWW; tres en raya; el concurso un, dos tres; la cuenta atrás... Tres, dos uno...

Detalle de la fachada del Colegio de Arquitectos de Barcelona. Una parte de los Frisos realizados por Picasso en 1960. Leer más en:

http://www.blogmuseupicassobcn.org/2012/07/50-anos-de-los-esgrafiados-de-picasso-en-el-col%C2%B7legi-d%E2%80%99arquitectes-de-catalunya/?lang=es


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 02-12-2012: "¡Qué vienen!"

Edurne Iza,¡Qué vienen!

Las acrobacias de los aviones habían dejado el cielo pintado con curiosas líneas blancas. Recreando las piruetas que tan sólo unos minutos antes aquellos colosos de acero habían realizado en un claro desafío a la gravedad. Miguel, como siempre, seguía con su cámara todos los movimientos para dejar constancia gráfica e informar al mayor número posible de personas. Absorto como estaba en su tarea, se quedó perpelejo cuando divisó a lo lejos una luz muy brillante. Parecía moverse de un lado al otro del horizonte y Miguel la observó con curiosidad durante unos segundos. De pronto escuchó gritos, carreras y en tan sólo unos instantes la confusión reinó a su alrededor.
No entendía lo que estaba sucediendo, pero algo le decía que debía seguir grabando. Así que asió con determinación la empuñadura de su cámara y enfocó al punto de luz. La multitud pasaba a su lado aterrorizada, el público que asistía a la exhibición acrobática era muy numeroso e impresionaba ver aquella masa de gente corriendo descontrolada. Una mujer tropezó con la cámara y cayó al suelo aparatosamente. Miguel se agachó para ayudarle al tiempo que aprovechaba para obtener algo de información

- ¿Qué sucede? ¿Por qué corre toda esta gente? ¿De qué huyen?
- ¡De qué no, de quién! ¡Huya! ¡Qué vienen!
- ¿Pero quienes vienen?
- ¡Hágame caso y huya!- es lo único que la mujer atinó a gritar antes de continuar con su carrera

Miguel estaba desconcertado y el pánico comenzaba a apoderarse de él. Entonces, a lo lejos distinguió una especie de enormes monstruos metálicos que daban grandes saltos y arrasaban todo cuanto quedaba a su paso. Ajustó el Zoom de su cámara y vio que los robots bajaban por cientos de tres naves de color marrón que cubrían por completo la línea del horizonte y emitían la extraña luz que había visto al principio. No daba crédito a lo que estaba viendo. Algo parecido sólo era posible en una de esas taquilleras películas hollywoodienses, pero no aquí, en la pequeña ciudad de provincias que le vio nacer.
Cuanto más se acercaban los gigantes de metal, mejor podía distinguir la crueldad de sus movimientos. Agarraban a la gente por la cabeza arrancándosela de cuajo, aplastaban con sus pies los coches con sus ocupantes dentro, por los ojos, lanzaban una especie de llamaradas que calcinaban todo lo que hubiera podido quedar con vida. Miguel apartó la vista del visor y se percató de que podía ver la matanza sin necesidad de utilizar el aumento del objetivo, eso significaba que avanzaban muy deprisa y en ese momento comprendió que ya no tenía tiempo. Miró su cámara, la devastación que había a su alrededor y decidió continuar de pie, grabando aquel cataclismo. Uno de los gigantes metálicos se dirigió hacia él y levantó su enorme pie para aplastarlo. Entonces vino a la mente de Miguel, la imagen de aquellos pobres músicos del Titanic que optaron por continuar tocando mientras las aguas devoraban el coloso y todo cuanto en él había. Sólo deseó que la cinta se salvara para que las generaciones venideras, supieran alguna vez lo que había pasado en aquella tranquila mañana de Domingo. El pie del robot bajó a toda velocidad justo sobre Miguel, luego... Oscuridad.



Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

Texturas Naturales

Hojarasca,rocas, raices, tierra...La naturaleza nos ofrece infinitas texturas para utilizar en nuestros diseños. Os dejamos unas cuantas. ¡Qué las disfrutéis!

Fotografías: Edurne Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 25-11-2012: "Tic-Tac"

Desde el origen de la vida, el ser humano ha necesitado dividir su paso por este planeta en diminutas unidades. Concretas, mesurables, visibles e incluso audibles a través del artilugio llamado reloj. No existe un único inventor del medidor del tiempo. El Sol y la Luna sirvieron a las civilizaciones antiguas para cuantificarlo. Se evolucionó después hacia los relojes solares y de arena. Galileo Galilei contribuyó con sus estudios sobre el movimiento pendular, que remató Christian Huygens en el siglo XVII con el primer reloj de péndulo. Le siguió Peter Henlein en 1524 con la modalidad de bolsillo que, aunque sólo ofrecía una hora de autonomía, se hizo muy popular entre los caballeros de la época, y lo culminó en el siglo XIX Patek Philippe inventando la versión para muñeca.
 
Edurne Iza, Tic-Tac
 
Me resulta muy curioso que estemos tan obsesionados por el segundero. Por cuánto dura esto o tarda aquello. Y sin embargo no se cuestione lo efímero de la felicidad. Decimos que tal o cual persona es feliz y que la otra es desgraciada y en el fondo nadie sufre o disfruta de manera constante. Si pensamos en las situaciones que nos hacen sentir bien, durante ese espacio de veinticuatro horas que hemos decidido denominar día, probablemente descubriremos, que no van más allá de unos pocos segundos. Y esa diminuta cantidad de tiempo, durante la que sonreímos, es suficiente para decir que somos felices.

Por eso hoy, queridos lectores, os invito a la reflexión acerca de nuestro sistema de medida de ese bien de valor incalculable llamado tiempo. No damos aprecio a los pocos segundos que dura nuestra satisfacción al recibir el beso de un ser querido tras un largo período de separación y sin embargo suele ser suficiente para que definamos que el día ha sido feliz, olvidando el sufrimiento de las horas, días o meses de ausencia. Toda una jornada frente a unos pocos segundos.

Por eso, he decidido, no dividir mis veinticuatro horas en 1440 minutos ni en 86400 segundos. Lo mediré por el número de instantes felices, de sonrisas en mi rostro. Por el torrente de lágrimas derramadas o de suspiros de satisfacción. De ese modo, tendré la sensación de que mi vida cuenta, más allá del monótono tic-tac de mi reloj de pared.




Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 18-11-2012: "Mi deseo de Navidad: Yo no te pido la Luna"

Edurne Iza, Mi deseo de Navidad: Yo no te pido la Luna

Yo no te pido la Luna, sólo un trabajo y comida en el plato de mis hijos. No te pido joyas, ni perfumes caros, ni muebles de madera noble. No te pido viajes exóticos ni una casa de veraneo. No necesito una cuenta en Suiza ni un coche de alta gama.
 
Mi voz es la de uno de tantos ciudadanos que está sufriendo en sus carnes la mala gestión de los políticos. La ambición desmedida de algunos empresarios y la incapacidad de los gobernantes.
 
No hay trabajo para mí. Porque soy hombre, porque soy mujer, porque tengo más de cincuenta, porque tengo menos de treinta, porque estoy en ese intermedio que ni treinta ni cuarenta, porque tengo demasiados estudios, porque no tengo formación suficiente, porque no hablo inglés, porque mi inglés is too good, porque me fascina la tecnología, porque soy de la escuela del papel y el lápiz. Lo cierto es, que no hay trabajo para mí.
 
Hoy he venido ante ti para entregarte una carta con el regalo que me gustaría recibir en estas fiestas. Espíritu de la Navidad, yo no te pido la  Luna, sólo vivir con dignidad.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 11-11-2012: "La Fuente de los Deseos"


Edurne Iza, La Fuente de los Deseos
En las frías tardes de invierno, cuando el viento azota las calles solitarias de la ciudad y el agua de las fuentes  se solidifica formando puentes de hielo, es entonces cuando al abrigo del calor de las cocinas, las viejas leyendas pasan de abuelos a nietos. Son tardes de olor a leña, a castañas asadas. Son tardes de hogar y tradición. Hoy voy a contaros una de esas historias cocinada a fuego lento durante generaciones. Que ha pasado de boca en boca y ha llegado hasta nuestros días. Sólo sabemos que ocurrió hace muchos, muchos años, cuando dos jóvenes enamorados soñaban con el día en que sus corazones pudieran unirse para formar uno solo. Sin embargo, desde que eran niños, sus familias tenían planes ajenos al amor que se profesaban. Él debía convertirse en médico, para lo cual debería atravesar el océano y aprender técnicas vanguardistas de curación. Ella había sido prometida en matrimonio a un comerciante rico, poderoso y viejo a partes iguales. Eran tiempos en que el futuro de los jóvenes lo decidían los mayores. Eran tiempos en los que los hijos heredaban la profesión de los padres y las hijas no eran sino un favorable intercambio comercial que posicionaba a la familia en sociedad. Tiempos en los que el amor no iba más allá de unos cuantos versos en un viejo libro de poesía. En los que revelarse significaba morir y no hacerlo era vivir encerrado en un cuerpo sin alma. 
Lucharon intentando eludir el futuro que les había sido asignado. Desesperados acudieron a visitar a la vieja Gestern, conocida por su pócimas, ungüentos y hechizos capaces de hacer desaparecer una verruga, proporcionar ricas cosechas o convertir el agua en vino. Les aseguró que si su deseo era permanecer juntos para el resto de su existencia, debían acudir a la plaza del pueblo, junto a la Fuente de los Deseos y pronunciar unas palabras que la misma vieja escribió con mano temblorosa en un trozo de papel. Les hizo beber un brebaje a base de hierbas y frutas del bosque y les advirtió de que la magia había comenzado, de que una vez leído el conjuro, no podrían echarse atrás y de que si ambos no acudían a la cita, exactamente a la media noche y pronunciaban las palabras al unísono las consecuencias serían terribles.
La joven acudió unos minutos antes al punto de encuentro. Justo a las doce apareció la vieja. Los segundos avanzaban sin piedad y cuando la aguja amenazaba con marcar el primer minuto del nuevo día, la hechicera gritó desesperada

- ¡Las palabras mágicas, ahora!

La joven, desconcertada, obedeció. La última letra del conjuro enmudeció cuando el minutero se detuvo. Segundos de eterno silencio, de rostros desencajados, de miradas de despedida. La muchacha comenzó a transformarse, adoptando la forma de una pétrea figura que pasó a adornar la parte superior de La Fuente de los Deseos. En ese momento, irrumpió en la plaza el joven enamorado, cubierto de sangre, era evidente que había librado una encarnizada batalla para conseguir reunirse con su amada. Se abalanzó sobre la anciana mientras imploraba una respuesta. Ésta señaló la grácil figurita de piedra que vertía agua por la boca. El muchacho al comprender la tragedia, se sumergió en La Fuente, mirando la estatuilla,  mirando a su amada. Dejó que el agua llenara su cuerpo, inundara sus pulmones y lo llevara para siempre junto a ella. Cuenta la leyenda, que cuando los padres de ambos acudieron a la plaza e intentaron recuperar el cuerpo del joven, este se deshizo, formando una gruesa capa de musgo verde que envolvió la piedra y rodeó con suavidad la figura de la joven. La hechicera, regresó a su cabaña no sin antes dedicar una mirada melancólica a La Fuente de los Deseos, al tiempo que decía "Musgo y Piedra, eternamente juntos".




Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 04-11-2012: "Santa Caterina"

Edurne Iza, Santa Caterina

Deambulaba por la ciudad, sin rumbo. El cielo amenazaba tormenta y se iba tiñendo de un gris plomizo y algo tenebroso. Bajé la vista aun calculando cuantos minutos quedarían hasta que comenzara a llover y descubrí ante mí un edificio majestuoso. El tejado estaba formado por miles de diminutas piezas de cerámica de diferentes colores que simulaban las frutas y verduras que se vendían en su interior. Al acercarme a la fachada principal comprendí que se trataba de un mercado. Un mercado con vida propia pero sobretodo con una larga historia de la que han sido parte muchos de los ciudadanos de Barcelona.

En sus orígenes, allá por el siglo XIII, Santa Caterina era un monasterio dominicano que se constituyó más adelante en la primera sede del consejo de ciento de la ciudad. Sin embargo, fruto de las revueltas de la época y pese a su elevado contenido artístico, fue derruido en 1835.  Sobre sus ruinas, se levantó el primer mercado cubierto de Barcelona y del antiguo convento, sólo quedó el nombre, convirtiéndose así en el Mercado de Santa Caterina. Su construcción comenzó en 1844 y finalizó cuatro años más tarde. Durante la posguerra en los años cuarenta del siglo XX, se convirtió en un centro crucial de abastecimiento tanto de Barcelona como de las ciudades aledañas: Sant Adriá del Besós, Badalona, Santa Coloma de Gramanet, el Masnou, Mataró... Los tranvías facilitaban a los ciudadanos el traslado desde estas poblaciones, hasta la calle Trafalgar y la Ronda de Sant Pere, situadas en las inmediaciones del mercado.

Este espectacular edificio ha sido recientemente restaurado, manteniendo la estructura original, pero resaltando el llamativo tejado mediante mosaicos inspirados en el trabajo de Gaudí. El de Santa Caterina, es el segundo mercado de Barcelona en antigüedad después del de la Boquería. Hoy en día además de un centro de compra de productos frescos de primera calidad para los vecinos de Barcelona, se ha convertido en punto de encuentro y atracción turística. En sus inmediaciones la oferta de restauración y ocio es amplia y diversa, lo cual ofrece un aliciente adicional a quienes deciden visitar tan singular construcción. Además el mercado se encuentra adaptado a las nuevas tecnologías ofreciendo servicios de compra on line.

Tras un colorido e histórico paseo por las más de 180 paradas de fruta, verdura, carne, pescado, flores o legumbres, salí a la calle y casi había anochecido. Decidí quedarme a cenar por la zona y disfrutar en Santa Caterina, de una velada perfecta ayer, hoy y siempre.
 


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

 

La Foto de la semana 28-10-2012: "Far, far away"


Edurne Iza, Far, far away
Se acabó el dinero. Se acabó la suerte. Atrás quedaba la quimera que les había hecho abandonar el pueblo varias semanas atrás. Con lo puesto y una maleta de piel raída que contenía algunos recuerdos familiares y apenas un palmo reseco de lo que había sido un jugoso salchichón, tenían frente a sí la llanura de lo desconocido. Decidieron hacer un alto en el camino. No tenían prisa. No les esperaban en su destino, ni les extrañaban allá de donde venían. En realidad, no había nadie. Sólo se tenían el uno al otro y ambos, sólo tenían sus sueños. Buscaban un mundo mejor, donde formar un hogar, encontrar un trabajo, vivir con dignidad, tener hijos quizá...
Observaron las nubes, formando caprichosos dibujos, como si alguien trazara círculos con el humo de su cigarro. El sol reconfortaba sus cuerpos cansados del viaje, pero sabían que en unas horas oscurecería y debían encontrar un lugar donde pernoctar. Caminaron hasta el ocaso. Sin saber cómo, llegaron a un enorme vertedero de basuras donde las aves carroñeras revoloteaban en círculos mientras emitían desagradables chillidos. Decidieron bordear la inmensa explanada de desperdicios. De vez en cuando miraban con disimulo, por si descubrían algo que les fuera de utilidad para resguardarse aquella noche. En una de aquellas miradas furtivas, detectaron lo que parecía un edredón. Les daba asco, vergüenza, pero era grande y mullido y la noche amenazaba con ser gélida. Estiraron cada uno de un extremo con todas sus fuerzas. Estaba atrapado debajo de algo pesado. Hicieron un último intento y descubrieron con horror, que lo que aprisionaba la tela, era el cuerpo de un hombre. Estaba medio descompuesto, con una espantosa mueca de dolor en su rostro agusanado. Se apartaron de allí entre nauseas y gritos. El pánico les hizo correr por entre las montañas de basura, hasta que ella tropezó con un hierro y cayó de bruces al suelo. Con enorme ternura él la abrazó y le ayudó a sentarse sobre una especie de maletín negro que había a su lado. Con el peso de la mujer, los cierres de la valija cedieron y su contenido se desparramó a su alrededor. ¡Billetes de quinientos Euros! Había docenas de fajos enormes de aquellos billetes de color violeta, que en su vida habían tenido la oportunidad siquiera de ver.
Aturdidos miraron a su alrededor. Los pájaros seguían disfrutando escandalosamente de su festín. A lo lejos la mano podrida del muerto parecía decirles "vamos ¿a qué esperais?, yo di la vida por esos billetes". Temblorosos, abrieron su vieja maleta de piel, introdujeron todos los billetes que cupieron. El resto, los apretujaron en sus bolsillos, cuidando que no sobresaliera ninguna delatora punta. Caminaron hasta bien entrada la madrugada. Llegaron a una ciudad y buscaron una pensión modesta, donde su aspecto no destacara. A solas en la habitación recontaron su botín. Había varios millones de euros ¡Varios millones!. De un plumazo, su vida estaba resuelta. Sólo tenían que escoger un destino y disfrutar. Eso sí, como en los más tradicionales cuentos de hadas, su nueva vida comenzaría... Far, far away...





Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 21-10-2012: "A flote"


Desde el amanecer, hasta el ocaso y viceversa. Sin detenerse un solo segundo, la actividad de los puertos de mercancías es frenética. Hoy nos acompañan tres panorámicas del puerto de Barcelona, tomadas a diferentes horas, una tarde de domingo.

Edurne Iza, A flote

El puerto de Barcelona, está situado en un enclave geográfico estratégico. En los últimos años, se ha convertido en el mayor puerto de cruceros del Mar Mediterráneo y el segundo del mundo detrás tan sólo del de Miami. Sirve de escala a 313 líneas regulares conectando 423 puertos en todo el mundo. Por él circulan más de cincuenta millones de toneladas de mercancías cada año, cerca de dos millones cien mil contenedores, 8.900 buques y dos millones y medio de pasajeros de los que más de la mitad viajan en crucero. El puerto de Barcelona ha experimentado en los últimos años diversas ampliaciones que le han permitido adaptarse al vertiginoso crecimiento de su actividad. 

Edurne Iza, A flote

Es importante conocer que la norma que regula el transporte de mercancías por vía marítima dependerá de su carácter internacional o nacional. En el caso del contrato de transporte marítimo internacional de mercancías (en el que “los puertos de origen y de destino están situados en países diferentes”), deberemos remitirnos a la Convención de Bruselas para la unificación de ciertas reglas en materia de conocimientos de embarque (Reglas de la Haya - 1924), el Protocolo Modificatorio a la Convención de Bruselas (Reglas de la Haya-Visby - 1968) y la Convención de Naciones Unidas sobre el transporte marítimo de mercancías (Reglas de Hamburgo - 1978), que serán los encargados de regir el tema. Por el contrario, si se tratara de un transporte marítimo nacional (“cuyo puerto de origen y cuyo puerto de destino están ubicados en el territorio de un mismo país”), son las normas del Código de Comercio (C.Co.) las encargadas de regular la materia.

Edurne Iza, A flote

Un elevado porcentaje de la industria del transporte de mercancías se realiza por vía marítima. Existen una amplia variedad de buques destinados al transporte de contenedores, mercancías a granel, sustancias peligrosas... acompañados de sus correspondientes regulaciones de seguridad, que se van actualizando o modificando, muchas veces después de experiencias dramáticas como el naufragio del petrolero monocasco Prestige, que transportaba 77.000 toneladas de fueloil, cuando una vía de agua provocada por los efectos de un fuerte temporal a la altura del Cabo de Finisterre, hizo que se hundiera a una profundidad de 3.850 metros, provocando uno de los desastres  ecológicos más lamentables de la última década. A consecuencia de la tragedia, se consiguió la prohibición en toda la Unión europea de los petroleros monocasco. Diez años después del hundimiento, el Prestige nos vuelve a recordar lo que ocurrió, ya que ha comenzado el juicio que intentará aclarar las circunstancias de la catástrofe. El próximo 13 de Noviembre declarará el que fuera capitán de la tristemente conocida nave, Apostolos Mangouras. Y al mismo tiempo nos recuerda el siempre abierto debate sobre  las banderas y los puertos de conveniencia y la lucha de los sindicatos internacionales para mejorar las condiciones de los trabajadores del mar y puertos así como las leyes de seguridad marítima.




Fotografías: Edurne Iza
Investigación y Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte estas fotos libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.



La Foto de la semana 14-10-2012: "Controversia"

Edurne Iza, Controversia

En la fotografía de esta semana, desde un punto de vista en contrapicado podemos apreciar la cúspide de la  grandiosa estructura del hotel que la cadena Starwood inauguró en Barcelona a finales de 2009. Conocido por los ciudadanos  como "hotel vela", este edificio fue diseñado por el arquitecto catalán Ricardo Bofill. En sus planes iniciales estaba que la altura de la torre principal con forma de vela, alcanzara los 170 metros, sin embargo el ayuntamiento, obligó a modificar el diseño, reduciendo su altura a los 99 metros actuales, para evitar alterar la silueta urbanística de la ciudad, en la que las Torres de la Villa Olímpica deben coronarla en su entrada visual desde el mar.
Sin embargo, no quedó aquí la polémica suscitada por la construcción del lujoso hotel. Aún hoy, tres años después de su inauguración, voces de protesta  piden que sea demolido. Numerosas organizaciones vecinales han denunciado la supuesta ilegalidad del proyecto, ya que al parecer, el edificio se alzó en terrenos de dominio público, privatizados con fines especulativos.
Asimismo, asociaciones ecologistas afirman que la espectacular construcción, incumple la ley de costas, encontrándose a tan sólo veinte metros de la ribera del mar y en terrenos portuarios. Esta distancia sería correcta en el caso de que el edificio se hubiera levantado en terrenos clasificados como suelo urbano en el momento de la entrada en vigor de la citada ley, pero en cualquier otra circunstancia, debería ser no inferior a cien metros.
Es una verdadera lástima que un diseño arquitectónico tan espectacular quede empañado por una polémica que parece difícil de zanjarse.

Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 07-10-2012: "¡A las armas!"



Edurne Iza, A las armas


Era domingo por la tarde, un día despejado de mediados de Septiembre. Estaba en casa, tirada en el sofá, cambiando de canal a la búsqueda de un programa que valiera la pena. Tras veinte minutos de infructuosos intentos, decidí salir a dar un paseo. Caminé sin rumbo hasta la cima de una pequeña colina desde la que se divisaba toda la ciudad. La caída del sol ofrecía unos reflejos rojizos que intensificaban de un modo especial el azul del cielo. De pronto encontré ante mí un cañón, colocado sobre una base de hormigón, apuntando al infinito. Lustroso, bien conservado, recuerdo de batallas pasadas. Comencé a imaginar a los dos bandos rivales librando una lucha encarnizada por el control del litoral. Mi concentración se vió interrumpida por un "¡A las armas!". A mi alrededor, una nube de soldados con uniformes raídos y salpicados de sangre, barro y restos de guerra corrían desordenados a cumplir su tarea. Unos cargaban el cañón, otros levantaban sacos de arena para construir un parapeto, los demás disparaban sus fusiles a discreción. Yo no podía ver al enemigo pero opté por arrastrarme  hasta un lugar más seguro, cuando el muchacho que estaba junto a mí cayó al suelo bañado en sangre y con los ojos fuera de las órbitas. El estruendo era tal, que pasados unos minutos parecía que no oyera nada. Alcancé un rincón  resguardado de los impactos de bala. Pegué la espalda contra la pared y me protegí la cabeza entre los brazos. Entonces, me percaté de que no estaba sola, otro infeliz presa del pánico había hallado cobijo en el mismo recodo. ¡Un momento! ¡Este tipo va vestido con traje y corbata!¡Los soldados y las armas que utilizan tienen más de un siglo!... ¿Qué clase de broma es esta?.
- Hola -balbuceó el hombre- usted también atrapada en este estupendo rodaje ¿no?
- ¿Rodaje?
- Claro, no pensaría que esto era una batalla verdadera...
- No, no, claro, era evidente, un rodaje...
Nuestra conversación terminó al grito de ¡Corten! Entonces, de la nada, aparecieron peluqueros maquilladores, gente con botellas de agua, otros arrastrando focos y flashes... Estaba tan aturdida que no podía creerlo. De pronto un hombre mal encarado y que masticaba chicle a toda velocidad se dirigió a mi.
- Espero que tenga usted una buena razón para haberse arrastrado por el fondo de mi escena arruinando así la última toma de esta cinta...
- Yo... En realidad pasaba por aquí
- ¿Pasaba por aquí? ¿Eso es todo lo que se le ocurre decir?
- Bueno, es la verdad
- ¿La verdad? ¡Pues otro día quédese en su casa viendo la tele!
- Es que la programación está fatal últimamente...
El director me miró fijamente con cara de pocos amigos, sonreí temblorosa y me fui a paso ligero. Al llegar a casa, me senté en el sofá, encendí la tele y me quedé viendo anuncios sin cambiar de canal durante casi quince minutos. Lo peor de todo era, que si al día siguiente contaba  mi historia en la oficina, me tomarían por una mentirosa.  ¡Para qué luego digan que la realidad no supera a la ficción!.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 30-09-2012: "Rumbo a la libertad"

Edurne Iza, Rumbo a la libertad
Esta imagen hizo que mi vida cambiara para siempre. En primer plano mi presente. Atiborrado de prohibiciones, de barreras y cortapisas. Al fondo el futuro. La libertad.
Así me sentía en mi monótona vida. Atrapada en la vorágine de la gran ciudad. Donde las promesas de progreso, la sociedad de consumo y la amplia oferta de ocio, no son más que una trampa con queso para ratones. Una vez de que el desdichado roedor, es decir yo, ha caído, se pasa el resto de su vida, enjaulado dando vueltas en una noria y ansiando conseguir la prometida "vida mejor". Estaba cansada de que a cada intento de evolucionar, un empleado con rostro de humanoide, sin gestos ni emociones, me plantara un formulario en las narices y mencionara el artículo tal de la ley cual, como justificación a la negativa de mi solicitud. Estaba presa en una jaula de oro, retenida entre los barrotes de la burocracia y atravesada por las espadas de la soledad. Abandonada ante las infinitas normativas y limitaciones.
Me sentía sobrepasada por la situación y como el ser humano que soy, tomé lo que a priori hubiera sido una actitud estúpida y autodestructiva. Busqué una taberna olvidada cerca del puerto y decidí emborracharme. En condiciones normales, sólo me hubiera traído problemas, pero en esta ocasión, me salvó la vida... Y ni siquiera me hizo falta pasar de una cerveza.
Entré en la tasca más arrinconada del puerto. Pedí una caña y me senté con cara de pocos amigos mirando a una ventana. Al fondo un hermoso velero atracado, se dejaba mecer por el dulce vaivén de las aguas que chocaban contra el espigón. Se me acercó un viejo marino. Con la piel ajada, una barba canosa cubría buena parte de su rostro y vestía de forma atemporal.
- ¿Te gusta la Gallarda?
- ¿Perdón? ¿Es a mí?
- Sí, me he fijado que no le quitas el ojo de encima a mi viejo cascarón ¡Encantado! Me llaman Galerna y soy el capitán de esa preciosidad -dijo mientras me tendía la mano con gesto amistoso-. Estoy buscando tripulación... ¿Estás interesada?. Zarpamos en unos días rumbo al Pacífico.
- El Pacífico... Pero yo no soy marina, soy doctora en una clínica privada.
¿Doctora? ¡Perfecto! El último médico que tuvimos a bordo se enamoró de una lugareña en Tortuga y se quedó a vivir allí.
¿Tortuga? Vaya, suena evocador...
- Oye Doc, no tengo tiempo de evocaciones. Vamos a estar en alta mar más de seis meses, necesito que los hombres estén sanos y soporten la travesía. No puedo permitirme bajas. No pago mucho, pero la comida es abundante y tu camarote es el más grande y mejor equipado después del mío. Haremos escala en puertos exóticos y quizá puedas investigar plantas o insectos... A los de tu profesión os entusiasman los insectos ¿no?
- ¿Insectos? Bueno no me interesan demasiado, pero si las puestas de sol y la bellas imágenes que podré capturar con mi cámara. Además me ha gustado lo de Doc.
- Estupendo ¡tenemos un trato entonces! Acércate a la pasarela de popa y el primer oficial te ayudará con el papeleo. ¡Maldita burocracia!. Por cierto, despídete de la televisión por satélite, Internet y la Teletienda. La Gallarda tiene casi doscientos años y nunca he tenido el dinero ni las ganas de adaptarla a los tiempos modernos. El gambucero, Cacique, no preguntes porqué le llamamos así, te dará dinero para el acopio de medicinas. Y acuérdate de los remedios para el alma. Los viejos lobos de mar necesitamos un poco de ron de vez en cuando ¡Ja, ja, ja!.
Aún no podía explicarme como había sucedido, cómo me había dejado enredar en semejante aventura, pero lo cierto era que a cada paso que daba en dirección a la Gallarda notaba mi cuerpo más ligero. Tras de mi fui dejando todas las cadenas que oprimían mi vida. Cuando llegué al pie de la escala, me sentía joven, renovada, llena de ilusión y fuerza para tomar aquel navío rumbo a la libertad.





Foto: Edurne Iza

Texto: Onintza Otamendi Iz

Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 23-09-2012: "Lluvia de estrellas"

Edurne Iza, Lluvia de estrellas
Cuando era niña, mi madre solía contarme historias. Decía que era bueno para ejercitar mi cerebro y desarrollar mi imaginación. Yo disfrutaba escuchándole, aunque estaba convencida de que nada de aquello era cierto. Tan sólo cerraba los ojos y me dejaba arrastrar por la ola de fantasía que brotaba de sus labios.
Una de mis favoritas era la de la lluvia de estrellas. Comenzaba con su dedo índice señalando al cielo y pronunciando la mágica frase "Erase una vez". Contaba la historia de un planeta muy muy lejano, donde vivían millones de estrellas. Las había de todos los tamaños y colores, con seis siete y hasta diez puntas. Las estrellas tenían una existencia tranquila y una única misión en la vida, hacer feliz a un niño. Es importante saber que las estrellas al nacer, no tienen puntas, ni brillo. Son únicamente bolitas de colores que se guardan en depósitos gigantes, similares a los bombos de la lotería. En las noches de luna nueva, los bombos se detienen y cada uno de ellos, deja salir veintinueve bolas grandes y una más pequeña, representando así los veintinueve días y medio que serán necesarios hasta alcanzar el siguiente novilunio. A partir de ese momento, las pequeñas esferas comienzan a moldear sus puntas. Cada una de esas puntas, representa un campo de conocimiento y alcanzar el grado de maestría en dicho campo, les permite obtener una punta angulosa. Más afilada, cuanta mejor calificación hayan obtenido en la materia. Cuantos más ángulos desarrolla una estrella, más aplicada ha sido en su proceso de formación y más posibilidades tiene de alcanzar su objetivo vital y proporcionar felicidad a un pequeño, en aquel remoto lugar llamado Tierra. Cuando las estrellas finalizan su periodo de angulación, que como no podía ser de otro modo, dura exactamente veintinueve días y medio, ya están listas para brillar. Entonces, la luna está colocada detrás del resplandor solar, de modo que desde la Tierra es imposible observarla y en ese preciso instante, los bombos se detienen para seleccionar una nueva remesa de bolitas que formar y las veintinueve bolas grandes y la más pequeña, ya convertidas en estrellas brillantes y puntiagudas inician su descenso vertiginoso a nuestro planeta, en un fenómeno conocido como "Lluvia de estrellas". Al atravesar la atmósfera, pierden su forma y se convierten en pequeños haces de luz que entran por las ventanas de las casas y se cuelan en los sueños profundos de los niños. Cada estrella sabe lo que necesita su protegido. Confianza en sí mismo, fantasía, racionalidad, ternura, un hombro en el que llorar... O tan sólo algo de compañía. La estrella permanece junto a su pequeño, hasta que este se hace lo suficientemente fuerte como para no necesitar su brillo. Entonces, su luz se apaga y desaparece sin dejar rastro. Su misión habrá concluido.
Hace ya muchos años, que se apagó la luz mi madre y en esta noche sin luna, en que se me ha ocurrido pasear y observar la ciudad dormida, he creído ver por un momento, esos millones de haces de luz surcando el cielo y no he podido evitar decir en voz alta, gracias mamá por ser mi estrella.



Foto: Edurne Iza

Texto: Onintza Otamendi Iza

Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.
 
 
 

La Foto de la semana 16-09-2012: "Rutinas"


Edurne Iza, Rutinas
El diccionario de la Real Academia de la lengua define rutina como: " Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas".
Nuestra vida está llena de rutinas, de actos casi automáticos que nos ocupan gran parte de las horas del día. Incluso en ocasiones nos comportamos de un determinado modo más a causa de la costumbre que por una exigencia real. ¿Nunca te has sentado a la mesa y has degustado el menú del día, sólo porque era la hora de comer y no porque realmente sintieras la necesidad de alimentarte?.
Es cierto que un exceso de estructura en nuestras vidas, puede hacernos caer en la monotonía y pasado un tiempo, sentir que nada de lo que hacemos tiene un fundamento real, más allá del puro hábito de hacerlo. Sin embargo, no podemos olvidar que  algunos de los males de nuestra sociedad actual se deben a la falta de orden en los horarios. Existen estudios que demuestran que los niños que no tienen un límite temporal concreto para irse a dormir, y por tanto no descansan el número de horas adecuado, pierden capacidad de concentración y asimilación en los estudios, interés por los deportes y surgen problemas de carácter y de relación con los otros pequeños. Asimismo, una de las causas más habituales de los trastornos alimenticios a cualquier edad, es la carencia de ingestas regulares. Consecuencia de ello puede ser el comer atropelladamente y en grandes cantidades, por haber estado demasiado tiempo sin ingerir alimentos. obligando a nuestro organismo a realizar un mayor esfuerzo para digerirlos y viéndose la asimilación  perjudicada. También, en ocasiones, el no organizar pausas adecuadas para las comidas, provoca que recurramos a la poco saludable práctica de picar, unido a que lo que picamos, no suele ser fruta o alimentos saludables , si no productos fritos y de alto contenido graso y calórico.
Muchos de nosotros hemos eliminado casi por completo de nuestro día a día, el subir escaleras, movilizarnos en transporte público o realizar algún tipo de actividad deportiva. Otra rutina positiva que ninguno deberíamos pasar por alto si queremos disfrutar de una vida sana y longeva.


Foto: Edurne Iza

Texto: Onintza Otamendi Iza

Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 09-09-2012: "El príncipe, Corinda, la rana y la mosca"

Edurne Iza, El príncipe, Corinda, la rana y la mosca
 
¡Qué anfibia vida la mía!. Nací príncipe, crecí feliz junto a mis padres y me convertí en un joven hermoso, con bucles negros cayendo sobre mis reales hombros. Viví en un castillo de piedra con tres torres. En lo más alto de una colina, rodeado de bosques y verdes prados donde los rebaños de ovejas pastaban con tranquilidad. El río que serpenteaba cayendo desde las montañas, nos ofrecía agua fresca y pesca abundante. Teníamos frutas y verduras; miel de los panales. Flores de colores decoraban las mesas de todos los hogares. Mi pueblo era feliz y no tenía más preocupaciones que disfrutar de sus familias y de la paz que reinaba en nuestras vidas.
Aquel invierno fue duro, sin duda uno de los más gélidos que puedo recordar. El peor de cuantos habíamos vivido. Mi madre enfermó gravemente por haber estado toda la noche a la intemperie asistiendo a una yegua parturienta. Los mejores sanadores de la región acudieron a atenderla. Mi padre ofreció toda su fortuna a quien pudiera salvar su vida. Al reclamo de tan tentadora recompensa acudieron un sin fin de charlatanes con falsos ungüentos y promesas de curación para mi pobre madre, que continuaba empeorando por momentos.
Un domingo de Enero, llegó Corinda. Era alta  y delgada. Con una belleza serena, sobria. Sus gestos eran amables y sus movimientos delicados. Sin embargo había algo detrás de sus penetrantes ojos grises, que me helaba la sangre. Prometió a mi padre que si la hacía su esposa y renunciaba al amor de mi madre, ella poseía la fórmula para salvarla. Me opuse desde el primer momento. Intenté convencer a mi padre que ciego de dolor y desesperación, por ver el sufrimiento de su amada, aceptó sin condiciones el malvado trato de Corinda. Yo pasaba las noches junto al lecho de mi madre intentando aliviar su malestar, cubría con paños fríos su frente que hervía por la fiebre y sujetaba su mano cuando los fantasmas del delirio la aterraban. Así noche tras noche caía rendido a los pies de su cama y despertaba con las primeras luces del alba. 
Aquel día mi sueño fue intranquilo. Desperté sobresaltado en medio de la noche. El eco de unas carcajadas siniestras me hicieron  volver a la realidad. Allí estaba Corinda, clavando sobre el desvalido cuerpo agonizante de mi madre su fría mirada de eterno invierno. La eché a empujones de la estancia mientras ella me devolvía una cínica sonrisa de victoria. Era evidente que no podía ni quería salvar la vida de mi progenitora y cada estertor de su cuerpo le acercaba más al trono que tanto ansiaba. La agonía de mi adorada madre terminó una mañana oscura. Sus pulmones se anegaron mientras el cielo parecía que fuera a romperse en dos, castigado por rayos y truenos. La tormenta duró más de diez días con sus noches. Parecía que los elementos guardaran duelo por su marcha.
Al comprender cuan ciego había estado al acceder a las exigencias de matrimonio de Corinda, mi padre se encerró en su habitación. Lloraba día y noche. No comía y no permitía que nadie entrara en la estancia. La sal de las lágrimas cegó sus ojos y una mañana de primavera en la que la brisa tibia acariciaba las hojas de los árboles, sencillamente, murió. Impotente, asistí a la coronación de Corinda. La destrucción de todo cuanto mis padres amaban estaba próxima y sentía que no había nada que yo pudiera hacer para remediarlo. Loco de rabia y dolor cabalgué hasta los confines del reino en busca de consuelo, donde pensaba que no había nada más que árboles. Me bajé del caballo en un bosque frondoso. Observé que entre la hojarasca, sobresalían cientos de setas silvestres. De pronto, escuché un susurro:
 
- ¡Eh tú! ¡Sí, el del caballo!
Entonces vi a un diminuto hombrecillo de color verde ataviado con un simpático gorro de color rojo, asomándose detrás de un champiñón moteado y enorme.
- ¿Quién eres?- Pregunté aturdido
- Eso no importa ahora. Sígueme. Tengo la solución a tus problemas.
Saltó de hoja en hoja hasta llegar a un tronco de árbol hueco y ennegrecido por la humedad. Allí había más de un veintena de gnomos o lo que fuesen aquellos seres. Uno de ellos, tenía una larga barba blanca y se dirigió a mí con solemnidad.
- Hola joven. Las aves de la primavera, creo que vosotros las llamáis golondrinas,  nos han informado de los terribles acontecimientos de este invierno. Sabemos que las desgracias no han hecho más que comenzar y queremos ayudaros. ¿Estáis dispuesto a hacer un sacrificio?
- ¡Cualquier cosa a cambio de vencer a Corinda y devolver la felicidad a mi pueblo!
- ¡Que así sea!
Tan pronto el anciano terminó de pronunciar esas palabras, experimenté una convulsión en todo el cuerpo y me encontré transformado en rana.
- Vivirás eternamente. Convertido en batracio. Unas veces de piedra, otras verde y viscoso, quizá de metal... Evolucionarás al tiempo que tu reino. Corinda, ya es en este momento, una pegajosa y molesta mosca, por lo que incluso si tiene la suerte de no caer en la lengua de algún insecto... en unas semanas habrá perecido.
Han pasado varios siglos desde entonces y llevo ya unos cuantos años, decorando una fuente en la plaza del pueblo. Próspero y feliz como en tiempos de mi infancia.


Foto: Edurne Iza

Texto: Onintza Otamendi Iza

Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.
 

La Foto de la semana 02-09-2012: "Hogar dulce hogar"


Pues sí queridos lectores, las vacaciones se han terminado para muchos millones de ciudadanos que regresan a sus casas colapsando carreteras, aeropuertos y trenes a lo largo y ancho del país. Hablando de trenes, no podríamos mencionar el verano de 2012, sin comentar que la operación salida, vino marcada por la huelga histórica de 30.000 empleados ferroviarios y unos 100.000 externos para intentar detener la privatización del sector. El paro que tuvo una duración de veinticuatro horas, paralizó a más de quinientos trenes contando cercanías, AVE y media distancia y tuvo un seguimiento de más del noventa por ciento. Lo que los empleados de la operadora pública Renfe intentaron evitar, era la división de la entidad en cuatro sociedades, privatizando y permitiendo a cualquier empresa pública o privada de cualquier país licitar este servicio. Aunque la privatización parece inevitable, los empleados y sindicatos continúan con su protesta.
Por carretera, se espera que se hayan producido en estos últimos días más de cuatro millones de desplazamientos. Tras los largos y agotadores viajes, llega el deshacer maletas, lavar montañas de ropa, regresar a la rutina, despertador, madrugones... Y sin embargo al atravesar el umbral de casa hay quien no puede evitar el experimentar una sensación de tristeza. Mañana, tres de Septiembre comienza para muchos el nuevo período laboral y ya están pensando en el próximo puente, festivo o incluso en el fin de semana. Todo vale para superar la depresión postvacacional...
Sin embargo y aún a riesgo de ejercer de Pepito Grillo, en un país en el que la tasa de paro para los menores de veinticinco años es del 52,9% y que contando al total de la población activa, asciende al 24,63%, según datos publicados a final del segundo trimestre por el Instituto Nacional de Estadística; en un país en el que una media de 517 familias están siendo desahuciadas cada día, quizá 2012 no sea el año de la depresión postvacacional, si no del sentirse reconfortado por poder incorporarse a la actividad profesional, del abrir la puerta de casa, respirar profundamente y decir... Hogar dulce hogar.


Fuentes Consultadas:
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/50636-espana-huelga-24-horas-sector--ferroviario-protestas
http://es.euronews.com/2012/08/03/huelga-de-trenes-en-espana-en-plena-operacion-salida/
http://www.ine.es/


Foto: Edurne Iza

Texto: Onintza Otamendi Iza

Puedes descargarte esta foto libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.