La Foto de la semana 06-04-2014: "Historia en venta"

Heredó la casa de su padre y éste del suyo. Construyó un hogar y una familia. El amor y la armonía reinaron durante muchos años. Llegaron los niños. Crecieron sanos y fuertes y fueron felices en una casa humilde pero repleta de cariño. Los adolescentes se hicieron hombres y abandonaron la casa familiar. Crearon sus propias vidas. Los adultos se convirtieron en ancianos y las enfermedades llamaron a su puerta, acosaron su existencia en una batalla sin cuartel que terminó como todas las guerras, en muerte, desolación y silencio.
Hoy es sólo un amasijo de piedras semi derruidas, hierros oxidados y salvaje vegetación abriéndose paso para recuperar un espacio que tiempo atrás le perteneciera. 
¡Hagan sus pujas! aquí y ahora, se cotiza barata una historia que en realidad no tiene precio. La de una familia, las vidas de varias generaciones. Un ADN que desaparecerá para dejar paso a un centro comercial, una cadena hotelera o quizá un elegante edificio de apartamentos.
Así, con un cartel blanco y un número de teléfono es como se pone una historia en venta.



Fotografía: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza

Puedes descargarte esta fotografía libremente. La única restricción es su venta y/o el uso lucrativo de la misma. No olvides que toda obra pertenece a su autor, haz un buen uso de ella.

La Foto de la semana 30-03-2014: "¿Reforma o demolición?

¿Qué futuro esperamos ofrecer a las generaciones venideras?. Suena a pregunta electoralista. De hecho es un argumento habitualmente utilizado por los mercenarios de la política que comercian con nuestro futuro y por desgracia nos representan. La realidad es que los jóvenes continúan mejorando su formación con la esperanza de alcanzar una vida mejor. Y lo lograrán sin duda. Y sin duda también, el camino correcto es la educación. Sin embargo, muchos de ellos deberán hacerlo lejos de la tierra que les vio nacer. En el pasado exportábamos mano de obra barata. Con escasa formación pero a precios muy convenientes. Hoy, exportamos ingenieros, arquitectos, médicos... Y a precios aún más competitivos. La diferencia es que cuando algún día, lejano, pero que llegará, la situación económica se restablezca ¿quién y con qué argumento moral irá a buscar a los miles de jóvenes que están protagonizando este éxodo de cerebros? ¿con qué activos humanos resurgirá esta vez el ave Fénix?. No quiero pecar de pesimismo pero sinceramente las continuas e inconexas reformas de la educación, los incrementos de las tasas escolares, la ausencia de planificación laboral... no son más que una demolición del presente que dejan un legado desolador y un futuro poco menos que opaco, raído y maloliente.


Fotografía: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza

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La Foto de la semana 23-03-2014: "Miradas que nunca se apagan"


Hace ahora diez años que sus ojos dejaron de brillar. Esa mirada sincera que no escondía ningún sentimiento. Mostraba todo lo que tenía: amor, devoción, lealtad...amistad a cambio de nada. Cariño incondicional. Esa mirada pura ha permanecido grabada en mi recuerdo y en días alegres, soleados llenos de energía positiva, como la que él transmitía, aún puedo ver sus rizos dorados y sus ojillos vivarachos pendientes del mínimo gesto que indicara "¡vamos de paseo!".

Este es un homenaje a todas las miradas puras.  A todas las pupilas que sin necesidad de palabras nos dicen "te quiero", "te has equivocado", "estoy orgulloso de ti", "te perdono", "siempre estaré ahí". Porque esas... Son miradas que nunca se apagan.



Fotografía: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto de la semana 16-03-2014: "Anonimato perdido"

Hacía tan sólo unos días que había regresado de Hollywood. Como cada año la alfombra roja se había llenado de celebridades, de vestidos impresionantes y de cientos de fotógrafos y periodistas dispuestos a obtener la mejor toma de la ceremonia. A pesar de que todas las encuestas le apuntaban como claro ganador de la estatuilla al mejor actor, una vez más su nombre no terminó la tan repetida frase de "And the Oscar goes to..." La prensa siempre especula en este tipo de situaciones. Hubo quienes aseguraron que se había refugiado en su mansión europea y que estaba sumido en una profunda depresión, manteniendo su mente en blanco a base de barbitúricos y alcohol. Otros imprimían historias absurdas acerca de ataques de ira hacia la Academia y el ganador justificadas con la superficial excusa del carácter caprichoso de los artistas.
La realidad era mucho más sencilla que todo eso. Conocedor del mecanismo del certamen, tras el fallo del jurado quedó decepcionado pero no sorprendido. Su película era demasiado explícita, nada diplomática y políticamente muy incorrecta. Él se sabía perdedor mucho antes del inicio de la noche mágica del cine. Por lo tanto, cuando los focos se apagaron y enrollaron la alfombra, se retiró a un pueblecito de la costa a practicar su segunda pasión después del cine, el piragüismo. Tenía una casita escondida en las montañas y pasaba horas paleando por las tranquilas aguas que bañaban los alrededores. A menudo se llevaba un libro y se quedaba flotando durante horas en su canoa en el medio de la nada, disfrutando de la naturaleza y del relax del anonimato.
Aquella mañana soleada no se percató de la presencia de un paparazzi. Desde lo alto de un puente tomó varias instantáneas del actor en su piragua. A los pocos días, mientras se dirigía al pueblo para desyunar, le sorprendieron las portadas de varias revistas asegurando su estado mental inestable aparentemente confirmado por numerosos testigos que le habían visto ingerir alcohol y drogas y deambular por las calles de la localidad desorientado y sin rumbo fijo.
El camarero del bar le sirvió, como siempre, un café con leche con la leche muy caliente y un croissant recién hecho y con sorna y la familiaridad de atenderle cada día durante años le dijo, tenga le sirvo su coctel antidepresivo. Acuérdese de romper unos cuantos vasos e insultar al resto de clientes antes de marcharse.
Ambos sonrieron con sorna y el artista continuó disfrutando de su desayuno a la francesa y es que cuando "firmó el contrato" para convertirse en famoso sabía que de algún modo perdía su vida privada, su reputación y por supuesto, su anonimato.


Fotografía: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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