La Foto del día: 16-10-2011 "Garmin Barcelona Triathlon 2011"

Edurne Iza, Garmin Barcelona Triathlon 2011
Como cada año desde 2009, Garmin ha organizado en Barcelona durante los días 14, 15 y 16 de octubre de 2011 la tercera edición, de su ya popular triathlon, que en estos tres años de vida, se ha convertido en el más multitudinario de España, tercero de Europa, tras Londres y Hamburgo, y quinto a nivel mundial. Las dos primeras jornadas, se dedicaron a recogida de dorsales y a la tri-expo del evento, mientras que la tercera, a la celebración de la propia competición deportiva. 
Aún no están disponibles los datos oficiales de participación, pero los organizadores esperan haber superado los 6.000 deportistas en la edición de 2011. Este encuentro deportivo, reúne a athletas de primera línea de nuestro país, como Javier Gómez Noya, que fue ganador de la categoría olímpica masculina en 2010 y féminas como Jodie Stimpson, Marina Daimlamcourt o Carolina Routier.
Una de las peculiaridades que distingue a la Garmin de Barcelona de otros campeonatos similares, es que cuenta con diferentes modalidades, en función de las distancias recorridas en cada disciplina. Así los participantes, pueden escoger entre:
- Categoría olímpica: con 1.500 m de natación (que este año se han reducido a  1.100m), 40 km en bicicleta y 10 km de carrera a pie.
- Categoría Sprint: con 750 m de natación, 20 km en bicicleta y 5 km de carrera a pie.
- Categoría Súper Sprint: con 400 m de natación, 10 km en bicicleta y 2,5 km de carrera a pie.
También se puede competir en la modalidad de Corporate Tri Challenge, en la que la prueba se realiza, mediante relevos por equipos y permite participar, a aquellas personas que no dispongan de la forma física necesaria, para finalizar con éxito las tres disciplinas (natación, ciclismo y carrera) por sí solos, pero sí se sientan capaces, de completar uno de los tres ejercicios. Esta es una forma de motivar a hombres y mujeres de casi cualquier condición, a practicar deporte y plantearse nuevos retos físicos.
Cabe destacar, la perfecta organización del evento, sobretodo en cuanto a seguridad y señalización. Ya que efectivos de cruz roja del mar, ambulancias, voluntarios etc inundaban el recorrido asegurando el bienestar físico, el avituallamiento, la información y el apoyo a cualquiera de los athletas que pudieran necesitarlo.
Las temperaturas suaves de este mes de Octubre han facilitado el recorrido, que este año, ha sido similar al de 2010. Las pruebas de natación se han celebrado en la playa de la Mar Bella. Inicialmente estaba previsto realizarlas en la de Nova Mar Bella, pero debido al oleaje con el que ha amanecido la zona, se ha decidido comenzar pasado el espigón que separa ambas playas y que ejercía de parapeto contra el viento. El recorrido en bicicleta, consistía en vueltas de 10 Km (cuatro en la modalidad Olímpica, dos en la Sprint y una en la Súper Sprint), a lo largo de un circuito que atravesaba desde la zona de Nova Icaria hasta el final de la playa de Llevant y desviándose un tramo por la emblemática avenida Diagonal. Para el trayecto a pie se han diseñado sendos itinerarios para cada distancia, recorriendo el litoral, llegando hasta el corazón del parque de la Ciudadela e incluso hasta el pie del Arco del Triunfo.
Tras el éxito de participación en esta tercera edición, sólo nos queda felicitar a organizadores y deportistas.

Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 15-10-2011 "Acróbatas del aire, barnstorming"

Edurne Iza, Acróbatas del aire, barnstorming
Algunos expertos afirman, que el barnstorming fue la primera forma de aviación civil y que nació en los años veinte del siglo pasado. Pronto se convirtió en un entretenimiento que cautivaba a las masas. Los pilotos realizaban en el aire piruetas imposibles y los acróbatas, desafiaban a la gravedad, realizando ejercicios espectaculares sobre el fuselaje.
Los hermanos Wright y Glenn Curtiss, Lincoln Beachey, Didier Masson o Louis Paulhan, son sólo algunos de los nombres, que han escrito la historia de tan arriesgada forma de vuelo. De hecho, fue uno de los Curtiss, Glenn, quien diseñó el Curtiss JN-4 (sucesor del JN-2 y del JN-3) en 1915. Conocido popularmente como Jenny, el JN-5 fue fabricado en serie y utilizado para el entrenamiento del 95% de los pilotos estadounidenses y canadienses de esa década y la siguiente.
El barnstorming, nació en Norte América y se popularizó hasta el punto, de que el país entero seguía a sus ídolos del aire en masivas concentraciones, que mantenían al público en vilo.
Investigando sobre la historia, los orígenes y expansión de este deporte, hemos descubierto a una mujer cuyo nombre se escribe con mayúsculas, al hablar de acrobacias aéreas. Se trata de Gladys Ingle, una estadounidense nacida en 1899 y que falleció en 1981, a la edad de 82 años. Está considerada como una de las más intrépidas de la época y saltó a la fama, cuando subió a un avión con una rueda de repuesto sujeta a la espalda, y dispuesta a ayudar a otro aeroplano, que había perdido la suya. Este vídeo, muestra la hazaña, de cómo Gladys realizó el cambio de rueda en pleno vuelo, sin ningún tipo de paracaídas, arnés o sistema de seguridad. Vaya desde aquí nuestro homenaje a Gladys, Glenn, Wright y todos los valientes que hicieron posible que hoy surquen nuestros cielos, osados deportistas como los que ilustran la foto de hoy.
      



Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 14-10-2011 "Somalia, piratas de hoy"

Edurne Iza, Somalia, piratas de hoy
Cuando hablamos de piratas, normalmente imaginamos viejos filibusteros de dientes ennegrecidos por mascar tabaco, parche en un ojo y pata de palo. Sin embargo, en nuestros días, sufrimos a una nueva generación de delincuentes, que a bordo de lanchas rápidas y cargados con armas de gran calibre,  atemorizan a cualquier buque con el que se crucen a la distancia suficiente de la costa, como para encontrarse indefenso.
Sus presas habituales son pescadores, a los que arrebatan las capturas, las propias embarcaciones, los utensilios de pesca y, en el "mejor" de los casos, son abandonados a su suerte a la deriva. Suelen ser extremadamente violentos en sus abordajes y aquellos que han sobrevivido a experiencias similares, comparten testimonios desgarradores y espeluznantes.
Una de las costas más temidas por los navegantes de nuestros días es la de Somalia. Aún está presente en nuestras mentes, la terrible vivencia de los tripulantes del Alakrana. Los expertos afirman, que uno de los motivos  principales de la aparición de estos bandidos, fue la inestabilidad política que atenaza, desde hace más de dos décadas, a este país del cuerno de África. Cuando a principios de los 90, desapareció la estructura gubernamental que controlaba el territorio, numerosas flotas extranjeras,  acudieron sin control a explotar los mares del país, esquilmando la pesca y realizando a menudo, vertidos tóxicos e ilegales. Grupos de somalíes, decidieron organizar sus propios equipos de combate, para defender sus costas de aquel ataque masivo. La situación se suavizó tras el "Alzamiento de la unión de cortes islámicas" en 2006, pero volvió a recrudecerse, tras la invasión etíope en diciembre de ese mismo año. Los primeros hombres en echarse a la mar, fueron pescadores cuya intención original no iba más allá de defender el pan de sus familias. Sin embargo, los denominados "señores de la guerra" pronto encontraron, en las actividades de piratería, un lucrativo modo para engrosar sus arcas.
Por desgracia, a día de hoy, muchos jóvenes de zonas deprimidas somalíes, han encontrado en la piratería, no sólo su modus vivendi, si no toda una aspiración. Las bandas están dirigidas de forma habitual, por ex combatientes y expertos en aparatos de alta tecnología. Llegan a cobrar entre doscientos cincuenta mil y un millón de Euros por un rescate e intentan entregar a los rehenes sin causarles daño físico, puesto que saben que es el único modo, en que recibirán el dinero. En 2002, había contabilizados un par de cientos de activistas de bandas pirata. En la actualidad, esta cifra ronda los dos mil.
Alrededor de esta actividad delictiva, se ha generado toda una infraestructura que permite a los malhechores, mantener con vida a sus víctimas. Existen míseras poblaciones, que se han desarrollado como centros de operaciones de las bandas. Han crecido, entorno a este negocio y en las que podemos encontrar con facilidad, coches de lujo, teléfonos móviles y portátiles, conviviendo con el hambre y las necesidades extremas.
Debido a su compleja estructura política, Somalia se ha convertido en un paraíso para ocultar cualquier tipo de delito y a menudo es utilizado como escondite, por raptores de cooperantes de organizaciones humanitarias. Se encuentra en estos momentos, de triste actualidad la desaparición de las dos colaboradoras de Médicos sin Fronteras en Kenia, Montserrat Serra Ridao, y una compañera madrileña (de la que aún no se conocen más señas). Por las pistas encontradas, la policía keniata, sospecha que los secuestradores, han podido atravesar, a estas alturas, la frontera de Somalia, lo que dificultaría las tareas de búsqueda.
Desde aquí, deseamos que este lamentable suceso, termine con la liberación, sanas y salvas, de ambas mujeres.



Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 13-10-2011 "Vudú"

Edurne Iza, Vudú

Cuando éramos niñas, mi tía no quería que nos acercáramos a los acantilados. Temía que pudiéramos resbalar en el terreno poco firme y caer, golpeándonos contra las rocas medio sumergidas. A esa edad, las instrucciones tipo, no te acerques a este o aquel sitio porque es peligroso, no funcionan. Cuánto más prohibido está un lugar más atractivo se torna. Así que nuestra tía, intentó utilizar la imaginación e ideó una táctica un tanto más espeluznante. En lugar de apelar al sentido común, que sabía que no tendríamos, decidió inventar una  curiosa historia acerca de la propiedad construida, al filo de la pared rocosa.
Nos explicó, como aquel que comparte un secreto muy valioso, que en aquella vieja casa, solían desaparecer los niños porque un malévolo brujo que habitaba en ella, utilizaba los cuerpos de los pequeños para hacer figuras que sirvieran como instrumento a la magia negra. De hecho, su inverosímil historia, cobraba realismo en nuestras mentes infantiles, puesto que aprovechaba la curiosa forma de las torretas que engalanaban el lateral de la construcción, para asegurar, que si  nos fijábamos con atención, descubriríamos claramente las siluetas de dos muñecos de vudú.
Mi hermana Clarisa y yo solíamos pasear por el camino que bordeaba la costa desde más arriba, de modo que teníamos una perfecta perspectiva de la finca y nos permitía observar con terror, las siluetas cochambrosas de lo que estábamos seguras, era indicativo de las atrocidades que sucedían a los niños que se acercaban por aquellos lugares. Pensábamos que se quedaban así, con los ojillos diminutos, la boca encogida y los cabellos de punta.
No obstante, pasaron los años y la fuerza de la costumbre, nos volvió confiadas. Éramos casi adolescentes y nos sentíamos poderosas ante cualquier posible peligro. Así que comenzamos a mirar la casa, con más curiosidad que miedo, con más atracción que repulsión. Hasta que un día, sucedió lo inevitable, nos aventuramos a entrar. Nos asomamos por las ventanas y no vimos señal alguna de movimiento. Por uno de los cristales de la parte inferior, que estaba roto, vimos que el interior estaba abandonado, había restos de muebles rotos y escombros por todas partes. La idea de que no hubiera nadie en  la vivienda nos llenó de valor y pensamos que si algún día había vivido allí el brujo, desde luego, había sido hacía mucho tiempo. No fue difícil, encontrar una puerta desvencijada por la que colarnos al interior. Husmeamos por las habitaciones inferiores y nada nos hizo pensar en algo más allá de una vieja casona deshabitada. Pasado un buen rato, subimos a la planta superior. Quedaban restos de lo que habían sido habitaciones. Aún quedaba algún somier oxidado, una vieja cajonera convertida ahora en nido de palomas, restos de hojarascas y desperdicios animales... Estábamos ensimismadas en la inspección cuando escuchamos un ruido procedente de algún lugar más abajo. Sonaba como el chirriar de una puerta de goznes oxidados. Nos miramos petrificadas. Bajamos con mucha cautela los peldaños de piedra hasta llegar a la estancia principal por la que habíamos accedido al interior del edificio. Entonces sonó nuevamente. Esta vez mucho más claro. Nos giramos muy despacio y detectamos una diminuta escalinata, que descendía hacia un sótano, realizando una curva de media luna.Nos asomamos con desconfianza y vimos un destartalado portón de madera que se balanceaba, como si alguien acabara de pasar y lo hubiera dejado basculando. Nos cogimos de la mano y me di cuenta que Clarisa temblaba tanto como yo. Nos miramos armándonos de valor y emprendimos la bajada hacia la estancia inferior. Cuando hubimos cruzado el umbral, la puerta se cerró de un golpe y oímos claramente cómo corría un grueso cerrojo desde el otro lado. Había empezado a oscurecer y la luz tenebrosa que entraba por los diminutos ventanucos, proyectaba sombras espantosas sobre las paredes. Clarisa apretó con fuerza mi mano, mientras señalaba unos objetos en el suelo. Me agaché a comprobarlo... Efectivamente eran muñecos de tela con alfileres clavados. No pude contener el horror y emití un agudo chillido de pánico. Nos abrazamos y comenzamos a gritar pidiendo auxilio. Confiando en que algún caminante escuchara nuestras súplicas y viniera a rescatarnos. Por la rendija inferior vimos una sombra que se acercaba por el exterior, la madera se movía y alguien estaba desplazando el pasador. Contuvimos la respiración, en el preciso instante en que sabíamos que el metal había realizado todo su recorrido y el extraño podría acceder al interior de la sala. La puerta se abrió de un fuerte empujón y al otro lado vimos una figura que nos resultó muy familiar.
- ¡Tía! - gritamos al unísono, con una mezcla de alivio, vergüenza e indignación-
- Espero que aprendáis la lección y no volváis a desobedecerme
Las tres nos apretujamos en un salvador abrazo y juramos no volver a pisar las inmediaciones de la que quedó, definitivamente bautizada, como casa vudú.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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