La Foto del día: 23-05-2011 "Paranoia en el Puente Colgante"


Edurne Iza, Paranoia en el Puente Colgante

Allí me encontraba yo, a punto de llegar a la otra orilla de la poderosa ría de Bilbao. Viajaba a bordo de la barcaza del famoso Puente Colgante. Como corean los lugareños "Eres el más elegante, el mejor puente colgante". No sé si el mejor, pero es patrimonio de la Unesco y el primer transbordador del mundo, construido sobre estructura metálica. Se inauguró el 28 de Julio de 1893, toda una revolución del siglo XIX. Sirvió para conectar a personas y vehículos, entre las localidades de Getxo y Portugalete, que a esa altura de la ría, tenían la peculiaridad de poseer una, la orilla baja y arenosa, y la otra, rocosa y escarpada. Estaba entusiasmada cruzando por primera vez en mi coche, sobre tan maravillosa obra. Acababa de publicar un libro con la cronología, los nombres propios y los detalles de la construcción. Gran innovación tecnológica para la época. Me sentía parte, de alguna manera, de la historia contemporánea de semejante ingeniería. De pronto, me fijé que una moto se había parado a mi lado y tanto el conductor, como el "paquete" me miraban fijamente. ¿Me habrán reconocido?, pensé. Seamos realistas, una no es detenida por los fans, por escribir un análisis técnico de un puente de hierro. Pero, no me quitan ojo... la barcaza se aproximaba a la otra orilla. Ya podía distinguir claramente la barrera roja sobre el muelle, cerrada para evitar que ningún coche bloqueara la salida de los vehículos a su llegada. Estaba empezando a ponerme nerviosa, seguían observándome. Decidí sacar una cámara fotográfica y deslumbrarles con el flash, a ver si así miraban hacia otro lado. Nada, sus ojos seguían fijos, hacia la misma dirección. Bajé la ventanilla y me decidí a preguntar.
- ¿Queríais algo? Su cara era un mar de dudas.
- ¿Cómo?, ¿qué?
- Como me mirabais tan fijamente, pensaba que me queríais preguntar algo...
Con gesto despreocupado, me señalaron hacia la parte interior de la barcaza, donde viajan los pasajeros sin coche. En la línea visual exacta, desde la moto hacia mí, pero siguiendo de largo, había algo que sí llamaba la atención. Unos recién casados. La novia con su voluminoso vestido blanco, los invitados lanzando arroz y pétalos de rosa y el fotógrafo haciendo fotos con absoluta devoción. Me invadió la vergüenza, en el preciso instante en que el puente llegaba a su destino y la barrera se levantaba. Chirrié ruedas y salí a toda velocidad, ante la mirada incrédula de los motoristas. En ese momento, agradecí que los escritores de manuales técnicos no seamos reconocidos por la calle. ¡Qué bochorno!.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 22-05-2011 "El Mago de Oz, años después"


Edurne Iza, El Mago de Oz, años despuésPues si amigos, después de deleitar a millones de niños en las pantallas de cines y televisiones, mirad dónde he acabado. Haciendo un poco de historia, me remontaré al momento en que me encontré a Dorothy en medio de un camino y ella me ayudó a engrasar mis articulacions oxidadas, que me habían tenido postrado en la misma posición durante años. Yo era un robusto leñador, hechizado por una bruja cruel, que me convirtió en lata. Cuando llegamos ante el maravilloso Mago de Oz, mi único deseo era volver a tener corazón, sensibilidad. Luego Dorothy consiguió regresar a Kansas, con su familia y cada uno tuvo que seguir su camino. Yo deambulé por los platós durante años. Participé en un episodio de Futurama, me ficharon para una adaptación japonesa de nuestra historia. Después vinieron Wicked,Tin Man, Phineas y Ferb... Agotado tras tantas interpretaciones de mi mismo y añorando el cariño de Dorothy, Totó, el Espantapájaros y el León, decidí donar mi cuerpo al arte. Aprovechando mi cara, hicieron una gran escultura en la zona olímpica de Barcelona, y estoy expuesto para satisfacer la curiosidad y la inquietud fotográfica de los turistas. De vez en cuando, tengo que soportar que algún felino curioso, haga la gracia y se asome por uno de mis ojos... son los riesgos de vivir a la intemperie.
PD: Por si alguien no lo había notado, en la historia de hoy, cualquier parecido con la realidad, acerca del origen de la escultura de la zona Olímpica de Barcelona, es pura coincidencia.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 21-05-2011 "La indignación no tiene edad"

Edurne Iza, La indignación no tiene edad

En nuestra Foto del día 18-05-2011, hacíamos una crítica mordaz a un sector de nuestra población, que se ha venido a denominar generación NiNi. Hoy queremos enviaros un soplo de aire fresco, porque afortunadamente, no todo en nuestra sociedad es vagancia y despreocupación. Como contrapunto, los espacios de noticias de televisiones y radios, los periódicos, pero sobretodo las plazas más emblemáticas de muchas ciudades del mundo, se han visto desde el ya histórico 15M, invadidas por los que se han dado a conocer como "Indignados". Indignados por la precaria situación laboral, por los salarios irrisorios, por el paro, por los abusos del capital, por la acumulación desmedida de dinero entre unos pocos, porque los políticos, lejos de representarnos, juegan al ping-pong de intereses y avaricia político institucional, ajenos al sufrimiento del pueblo. Las redes sociales, han servido de catalizador a esta iniciativa y hoy son miles ya, los que se concentran en Plaza Catalunya de Barcelona, en La Puerta del Sol de Madrid, Plaza del Teatro Arriaga de Bilbao, Plaza del ayuntamiento de Valencia, Plaza del Obradoiro en Vigo... podría continuar hasta rellenar toda esta página. De entre las  muchas tomas que Edurne Iza ha realizado durante estos días, hemos escogido ésta, para nuestra Foto del día de hoy, porque pensamos que representa a la perfección, la convivencia, la solidaridad, pero por encima de todo, que para reivindicar la dignidad del ser humano, no hay edad, ni género, ni nacionalidad. Puedes acceder al reportaje completo que Fotografía Edurne Iza ha elaborado sobre el tema, siguiendo este link http://www.edurneiza.com/indignados.html

Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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La Foto del día: 20-05-2011 "Insólita visita al Castillo de Javier"

Edurne Iza, Insólita visita al Castillo de Javier

La guía comenzó a hablar con parsimoniosa claridad. “Nos encontramos ante una joya arquitectónica, cuya construcción data del Siglo X. Como ya saben, se encuentra situada, en una zona elevada de la localidad de Javier, a 52 Km de Pamplona y 7 de Sangüesa. En este castillo nació y murió San Francisco Javier, hijo de los señores de Javier, y que dio nombre a la fortaleza”. De pronto, por detrás de los torreones que presiden el edificio, apareció una densa capa de nubes. De un gris pálido, casi blanco. Se acercaban a una velocidad vertiginosa y en pocos segundos, rodearon a todo el grupo. Me llamó poderosamente la atención, que la guía y el resto de visitantes, continuaban su camino como si nada sucediera. “Sobre la entrada principal pueden observar…” Parecía ser yo, la única en percibir la extraña masa nubosa. Paulatinamente, dejé de escuchar la voz de la mujer. Ya no podía ver a mis compañeros de excursión. Una suave musiquilla de arpas, laudes y cítaras llegó a mí de entre el espesor. No podía distinguir ni tan siquiera mis pies. Al fondo, unos golpes secos… Afiné un poco más el oído… No cabía la menor duda. Eran cascos de caballos. Una brisa fresca, con aroma de  abedules y calabaceras, disipó la niebla y me permitió divisar nuevamente el sólido edificio. Algo había cambiado. Nos rodeaban hermosos bosques de robles y abedules. El castillo estaba algo diferente. La piedra más oscura, las torres cambiadas… un sonido agudo hizo que girase sobre mis talones. A la altura de los ojos, me resopló agitado, un caballo grande, fornido, que cabeceaba con poderoso vigor. Iba engalanado con una manta de terciopelo que llevaba bordado un precioso escudo de armas. A lomos del bello animal un caballero. Serio, erguido con su uniforme y una enorme lanza en la mano derecha.  
-     ¿Quién sois y por qué vestís esta extraña indumentaria?
-       Yo… he venido a visitar el castillo… la guía… el grupo… balbuceé, pensando, a ver… definamos extraña.
-       ¿De qué me habláis?. ¿Habéis perdido la cabeza acaso? ¿No perteneceréis a las tropas del Cardenal Cisneros?
-       No, no, os lo juro señor, contesté aterrorizada, intentando adaptarme a su modo de hablar.
Sabía por el libro de visitas del castillo, que hubo durante la conquista de Navarra, diversos enfrentamientos entre el Cardenal Cisneros, empeñado en demoler el castillo y la familia de Maria de Azpilkueta y Juan de Jaso, propietarios del edificio por aquella época. De algún modo inexplicable, me había trasladado al 1516…Mis pensamientos se vieron interrumpidos por un espeluznante grito.
-       ¡A las armas! ¡Se aproximan los hombres de Cisneros!
En un acto reflejo, me lancé bajo unas zarzas. Me arañaron los brazos de arriba abajo, pero en ese momento no sentía dolor. Una enorme polvareda, producto del galope de los caballos, invadió el ambiente. Gritos, carreras, resoplidos. De fondo un soniquete que me pareció familiar… “La duquesa de Villahermosa, ya a principios del siglo XX, donó el castillo a…” cautelosa me levanté, intentando disipar la polvareda con los brazos. De nuevo la aromática brisa… nitidez, y el grupo de turistas rodeando a la monótona mujer. Intenté recomponer el gesto… y seguir a los demás como si nada hubiera pasado. Totalmente evadida del discurso histórico, pensaba que a mi regreso a casa, debería visitar a un médico y consultar el motivo, de estos ataques incontrolables de repentina imaginación. “No puede ser que mi entorno me afecte hasta el punto, de perder la perspectiva por unos minutos”, me regañaba a mí misma, cuando al levantar el brazo para consultar la hora, vi que lo tenía lleno de arañazos. ¿Entonces?, ¿fue real?.


Foto: Edurne Iza
Texto: Onintza Otamendi Iza
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